viernes, 1 de julio de 2011
Rozar tu cuerpo sin preocupación alguna.
Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido en una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines para que sólo puedas abrazarte a mí, en frente de mi película favorita… Bueno, si quieres, en frente de tu película favorita… Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y mojarnos los labios sin que nos vea la gente. Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías, y después, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa...
jueves, 9 de junio de 2011
Nunca dejaré que nada me cambie.
Me he decepcionado con personas que nunca me había pensado decepcionar, pero también he decepcionado yo a otras, seguro. Me han hecho feliz personas que pensé que en la vida conseguirían algo de mi. He dado abrazos para proteger a alguien del mundo. Me he reído en situaciones en las que no debía y también he llorado en los momentos menos oportunos. He hecho amigos eternos, enemigos, he sido rechazada y también he sido amada; he vivido de amor, he vivido dependiendo de alguien como una idiota pero he sido feliz, he llorado escuchando muchas canciones y viendo fotos, recordando momentos íntimos, pasando por muchos lugares. Me han hecho sentirme viva, me he fijado en muchas personas, me he enamorado de algunas sonrisas en una décima de segundo.
He vivido, estoy viviendo y lo seguiré haciendo.
Prefiero ser yo misma.
Aquí estoy yo, esperándote, pintándome varias veces los labios porque de los nervios se me va el color, maquillándome los mofletes para que me veas mas guapa, pintándome la raya para tener los ojos mucho mas grandes y bonitos y que te puedas quedar embobado en mi cara, y arrugándome el pelo para que veas que estoy mucho mas guapa. Pero si lo pienso de verdad, no vale la pena pintarme los labios, maquillarme los mofletes, ponerme la raya y arreglarme el pelo, me gusta mas ser original, no estar con una máscara en al cara, para que un día de estos me puedas ver sin maquillar y te asuste. No no no. Prefiero estar sin maquillar, ser normal, prefiero que me veas de otra forma.
Está bien echarte de menos de vez en cuando.
Porque aunque pueda parecer o sonar raro me gusta cuando no te tengo cerca, cuando estamos días sin vernos o sin hablar, porque de esa manera, puedo darme cuenta de la suerte que tengo teniéndote a mi lado y lo mucho que te echo de menos cuando tú no estás, que me falta algo muy importante y que los días son horas que pasan una tras otra sin ningún interés. Es algo así como la ley de la composición: estar enamorado es algo genial porque sabes lo que es que te rompan el corazón, sabes lo que es estar solo.
La cuestión es ¿tú me echas de menos a mi?
Esta es nuestra historia, aquí y ahora.
-¡Pero admítelo ya joder! Nos hemos enamorado.
+Pero no es un amor de tonterías, es un amor de estos que se te engancha en el pecho y no te suelta. Que no hace falta que pase algo malo para ver que de verdad te quiero, porque ya lo sé.
domingo, 29 de mayo de 2011
Porque el camino está lleno de piedras, pero es el camino a seguir.
Vámonos a otro lugar, tu y yo solos, a un lugar en el que todo sea diferente, en el que no haya gente que nos quiera hacer daño, en el que podamos ser felices, libres, vivir a nuestra manera. No me digas que no, yo necesito irme de aquí, desconectar por un momento de la rutina, del día a día, desconectar de todo, solo por un momento, un pequeño instante. ¿Puedo pedirte un favor? Haz que mi sueño se haga realidad, para ello solo hace falta que vengas conmigo, a ese mundo, no te quedes atrás, tu eres la única razón por la que me quiero ir de aquí, porque veo que no seremos felices, que todo cambiará. Consigue sacarme una pequeña sonrisa, con una puta flor de la vida, que me enseñe a pasar del mundo, de todo mi alrededor, de todo menos de ti. Solo quiero ser feliz, poder sonreír, ¿tan grande es ese deseo? ¿Tanto cuesta hacerlo realidad? Yo creo que solo hay que intentarlo, solamente hay que soñar.
Segundos que no se recuperan, porque no se han desperdiciado.
Cuantas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, hasta un año de nuestras vidas a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria. Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós. Si desearamos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase “comezar de nuevo” ¿cuántas cosas no perderíamos? serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos mas cálidos, el día que pensamos que se iba a acabar el mundo, el dolor más bonito, la sonrisa mas esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.
¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos? Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no sabemos que nos espera.
¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos? Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no sabemos que nos espera.
¿Vale realmente la pena perder la memoria?
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